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Fase II del protocolo
Protocolo Estratégico
La prescripción: qué se comunica, a quién, por qué canal y con qué frecuencia. Por escrito y con criterios de éxito definidos antes de empezar.
Qué contiene
El protocolo es el documento que convierte los hallazgos del diagnóstico en decisiones. Se escribe antes de producir una sola pieza, y es el que permite saber después si algo funcionó o solo se vio bien.
Posicionamiento y mensaje central
Una sola idea que la clínica sostiene en todos lados, con las palabras que el paciente usa y no con las del gremio. De ahí bajan los mensajes de cada canal.
Perfil del paciente objetivo
A quién conviene atraer: no el que más abunda, sino el que corresponde a tu especialidad, a tu tiempo de consulta y al valor de tu servicio. El criterio de selección va antes que el volumen.
Canales priorizados
Dónde vale la pena estar y en qué orden, con el motivo de cada elección. Es tan importante decidir dónde no estar: la agenda de un consultorio no se llena por presencia simultánea en todas partes.
Criterios de éxito medibles
Qué tendría que pasar, en cuánto tiempo y cómo se comprueba. Definidos antes de arrancar, para que el resultado se lea contra algo y no contra la sensación del mes.
Qué recibes
- Protocolo escrito, tuyo, aunque el trabajo se detenga ahí
- Mensaje central y variantes por canal
- Definición del paciente objetivo y de los casos que no conviene perseguir
- Calendario de ciclos y criterios de éxito de cada uno
Una nota sobre comunicación en salud
Toda afirmación sanitaria la revisa y firma el médico responsable. El protocolo trabaja sobre resultados de negocio: agenda, perfil de paciente y recurrencia. El criterio clínico siempre lo pone la clínica.
Primera consulta
Empieza por el diagnóstico.
Una sesión de exploración de 30 minutos, de cortesía. Al terminar sabrás qué conviene tratar y en qué orden.
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